Las letras bocatoreñas tienen su máxima expresión
en Tristán Solarte (nacido Guillermo Sánchez Borbón), autor
de una de las más renombradas novelas panameñas (El ahogado),
de uno de los más logrados libros de poesía (Aproximación
poética a la muerte) y de la columna que dio vida a la lucha
contra la dictadura militar (En pocas palabras), publicada
diariamente en La Prensa, cuando era un diario libre, y posteriormente
recopilada en varios tomos.
También se destaca su hermano José María Sánchez (Cuentos
de Bocas del Toro), consagrado como uno de los grandes narradores
panameños del siglo XX.